Los primeros días de mayo no trabajaremos, lo cual está muy bien. La mayoría de la gente que conozco ha decidido quedarse en Madrid, y salir el siguiente puente, el del 15 de mayo.
Yo también he decidido quedarme en Madrid las fiestas del 1 y 2 de mayo, y el 15 lo tengo en el aire. Quería haber ido a Viena, pero no. A Lanzarote, a visitar a mi gran amigo Pink, que es único para animar personas, fiestas y cualquier situación que surja. O a Londres, a visitar a Fil, pero en ambos casos, por la fecha el billete se va de precio.
Se va el avión, se va por el barranquillo, que decíamos de pequeños...
Y quiero ir a Barcelona. No sé cuándo, pero quiero ir. Quiero a la Barcelona moderna, antitaurina, y al Born. A la de Onofre Bouvila, a la de La Catedral del Mar, a la ciudad mágica donde todo es posible.
Últimamente, me parece el american dream versión española.
martes, 22 de abril de 2008
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3 comentarios:
Muchos puentes tenéis ahí, eh?
También estamos los que no nos vamos ni este puente... ni el que viene... ni al otro... ni al de más allá...
Ehm... eso de tener un amigo que se llame Pink... ehm... ¿el nombre es por algo específico en concreto o...?
Ey, claro que si! Vente para Barcelona! En esta época está perfecta para pasear por el paseo marítimo y tomar algo en el Born. Sabes una cosa? Igual en breve me voy a vivir a Madrid.
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